
sin contar calorías, sin renunciar a lo que te gusta y sin seguir reglas que no puedes sostener.

SEAMOS HONESTAS
Si tienes TDAH, tu alimentación no sigue ningún patrón comprensible:
✅ Tienes días donde olvidas comer y otros donde comes sin parar.
✅ Tienes impulsos alimentarios que llegan sin aviso.
✅ Sientes culpa después de comer, ya sea por que elegiste algo que te gusta "pero te hace mal" o algo que te "hace bien" pero no te gusta.
✅ Sientes constantemente hambre que no es hambre.
✅ Tu energía sube y baja sin lógica, tienes días en que tu energía esta a tope y otras que no puedes ni levantarte de la cama.
✅ Comienzas dietas o rutinas que duran 3 días
✅ Terminas el día agotada y con cansancio que luego termina en un atracón de comida.
✅ Te comparas todo el tiempo con otras mujeres que pareciera que lo logran todo y sientes esa sensación silenciosa de “algo en mí no funciona como debería”.
Coni llegó sintiéndose cansada de “hacerlo todo bien” y aun así vivir una relación muy exigente con la comida.
Venía con:
Alimentación totalmente automatizada, considerada como una tarea más del día, sin disfrute.
Mucha culpa antes, durante y después de comer.
Miedo a “perder el control” si dejaba las pautas rígidas.
Hambre emocional fuerte al final del día, especialmente por dulces o texturas crunchy.
Dificultad para detenerse, para sentir su cuerpo y para escuchar señales reales de hambre o saciedad.
Creencias limitantes muy arraigadas sobre lo que “debería comer” y lo que “está bien o mal”.
Historias familiares de rigidez alimentaria que aún resonaban en su presente.
Sensibilidad alimentaria y miedo a alimentos nuevos.
La sensación de que comer era otra responsabilidad más… no una forma de autocuidado.
A pesar de todo eso, llegó con una disposición hermosa: ganas de cambiar desde otro lugar.
Su transformación en solo 4 semanas
🌱 1. Pasar del piloto automático a la conciencia
Empezó a notar qué siente, cuándo tiene hambre real y cuándo come por emoción o agotamiento.
Ella misma dice: “Me he dado cuenta que no disfruto casi nada cuando como, y ahora estoy entendiendo por qué.”
🌱 2. Bajar revoluciones y conectar más con su cuerpo
Aunque le costó al inicio, hoy puede frenar antes de comer y hacerse preguntas que nunca antes se había permitido.
🌱 3. Flexibilizar reglas rígidas
Logró dejar de “comer por obligación” lo que no quería o no necesitaba.
Incluso permitió no seguir una pauta estricta sin sentir que estaba fallando.
🌱 4. Reconciliarse con alimentos que evitó por años
En una salida con su familia comió un alimento que no probaba hace 7 años…
Y lo más importante: lo disfrutó, se escuchó y dejó de comer cuando quedó satisfecha.
Eso para ella fue enorme.
🌱 5. Sentir menos angustia y menos culpa al comer
Pasó de vivir la comida como castigo a vivirla como elección.
Hasta se permitió un helado sin remordimiento, escuchando a su cuerpo.
🌱 6. Empezar a sentir verdadera seguridad en el proceso
Sus palabras lo dicen todo:
“Voy súper motivada. Me hace mucho sentido ir trabajando contigo para no seguir sintiéndome así.”
“Estoy avanzando muchísimo, con tu apoyo sí obvio.”
🌱 7. Reconocer su poder y su propio ritmo
Por primera vez, se siente capaz, motivada y acompañada.
Ha podido ver creencias que nunca había identificado… y eso la tiene empoderada.
Te doy la Bienvenida a:

Un programa de 6 sesiones para mujeres adultas con TDAH o sospechas, que buscan una relación más calma, consciente y sostenible con la comida.
No es una dieta
Ni un plan rígido
Es un proceso neuro-consciente que te enseña a comprender tus señales internas, tu energía y tu historia emocional, para que puedas alimentarte desde presencia en vez de urgencia.
A través de este método, aprenderás a identificar tus emociones y sensaciones antes de un impulso por comer, regular tu relación con la comida y construir una forma de alimentarte que sí encaje con tu mente, tu ritmo y tu vida.
¿QUÉ VAS A CONSEGUIR CON ESTE MÉTODO?
✅ Comer con calma sin sentir que estás peleando contigo.
✅ Regular tus impulsos alimentarios.
✅ Identificar tu hambre real y tu hambre emocional.
✅ Ordenar tu día sin forzar rutinas imposibles.
✅ Tomar decisiones más claras en momentos de cansancio.
✅ Sostener comidas reales sin sentir culpa.
✅ Entender tu relación con la comida desde tu historia.
✅ Construir una forma de comer que respete tu energía y tus ciclos.
Todo desde un enfoque amable, claro y neuro-afín.
Esto es lo que mis clientas piensan
Reconocer tus señales internas.
Identificar el microsegundo antes del impulso.
Entender cómo tu energía modifica tu hambre.
Diferenciar emoción de necesidad.
Sesión 1 — Habitar tu cuerpo sin castigo
Vas a pasar de sentirte desconectada de tu cuerpo, comer por obligación, ansiedad o cansancio a aprender a escuchar tus señales corporales, entender cual es tu hambre real y a descansar sin sentirte culpable.
Sesión 2 — Nutrición amable y sin perfeccionismo
Pasaras de vivir en extremos: o comes “perfecto” o sentir que “rompes la dieta” todo el tiempo, que no eres capaz a aprender a alimentarte de forma flexible, sin castigarte por tus desiciones, entendiendo que la constancia vale más que la perfección.
Sesión 3 — Reprogramar el diálogo interno
Pasaras de hablarte con dureza (“soy un desastre”, “no tengo fuerza de voluntad”, "nunca podré hacerlo bien") a dejar de vivir desde la autoexigencia y el miedo a fallar, aprenderás a hablarte con compasión, entendiendo que el cerebro TDAH necesita una estructura flexible, con adaptaciones especificas, no castigo.
Sesión 4 — Nutrición proactiva según tus ritmos
De comer por impulso, sin notar cómo varía tu energía por no saber por qué hay días que en rindes y otros no. A entender tus ciclos hormonales y energéticos, y ajustar tu alimentación según tu etapa o necesidades del día.
Sesión 5 — Planificación flexible sin culpa
De sentir que “no puede organizarte” y abandonar cada vez que te sales del plan, por que planificar te abruma a aprender a crear rutinas flexibles que se adaptan a tu realidad y te den sensación de control no rigidez.
Sesión 6 — Integración y autonomía
Dejarás de depender de la motivación o “buenos días” para sostener hábitos a sentirte capaz de sostener tu bienestar desde la autoconfianza y la claridad. Aquí integraremos todo lo aprendido.
Cada sesión incluye: ejercicios de claridad interna, registro de señales, análisis emocional–alimentario, mini plan semanal, recursos prácticos, contención real.
💜 Bono #1 – Mini Guía de Autorregulación y Hambre con TDAH
Aprende a diferenciar cuándo tu cuerpo pide comida y cuándo solo busca calma.
Incluye ejercicios de respiración, escritura terapéutica, y técnicas sensoriales para reducir la ansiedad sin recurrir a la comida.
🧘♀️ Ideal para días de sobrecarga emocional o desborde mental.
📘 Valor: $17 USD

🌿 Bono #2 – 44 Recetas que no sobrecargan tu mente (ni tu cocina)
Comidas rápidas, nutritivas y sin estrés, creadas para esos días en que no tienes energía ni concentración.
Cada receta tiene menos de 3 pasos y está pensada para acompañar tu bienestar mental y físico.
🥣 Porque mereces alimentarte bien incluso cuando tu cabeza no da más.
📘 Valor: $17 USD

🧠 Bono #3 – Nutrición y Movimiento: cómo equilibrar tu energía mental y física
Descubre cómo ciertos alimentos, hábitos y tipos de ejercicio pueden mejorar tu foco, ánimo y concentración sin rutinas extremas.
Basado en evidencia científica, explicado con lenguaje cercano y realista.
🔥 Perfecto para aprender a usar la alimentación y el movimiento a favor de tu mente.
📘 Valor: $27 USD

🧠 Bono #4 – Guía "tu energía no es lineal"
Descubre cómo ciertos alimentos, pueden ayudarte en los días de baja energía y como sincronizar tu alimentación tus ciclos hormonales
🔥 Perfecto para aprender a usar la alimentación y tus ciclos hormonales.
📘 Valor: $27 USD

¿Quien soy?
y por que puedo ayudarte

Soy Dani Provoste, Nutricionista y mamá
Y durante muchos años creí que había algo en mí que no funcionaba como en los demás.
Creí que era demasiado sensible.
Que no tenía disciplina.
y pensaba que si solo intentaba un poco más, finalmente podría ser esa mujer ordenada, constante y perfecta que parecía ver en todas partes… excepto en mi reflejo.
Hasta que llegó la maternidad.
Y con ella, el desborde.
La sensación de no sostenerme.
El cansancio que se acumulaba en los huesos.
El caos mental convertido en culpa silenciosa.
El post-it pegado en la puerta del refrigerador que decía “acuérdate de cocinar”… y aun así me olvidaba.
Hasta que un día entendí que no era falta de voluntad.
Era falta de diagnóstico.
Era TDAH.
Era mi cerebro pidiendo ayuda hace años sin saber cómo expresarlo.
Ese día dejé de pelear conmigo.
Y comencé a estudiar, comprender y reconstruirme desde otro lugar:
desde la amabilidad, la nutrición consciente, la neuro-ciencia traducida al lenguaje del corazón.
Aprendí que mi cuerpo no estaba equivocado.
Que mi mente no estaba dañada.
Que mis ciclos, mis olvidos, mis atracones nocturnos, mis bajones y mis hiperfocos eran parte de una historia que nadie me enseñó a leer.
Aprendí que la nutrición puede ser una forma de abrazar el cerebro, no de exigencia y culpa.
Y que la organización puede nacer desde la compasión, no desde la exigencia.
Hoy acompaño a mujeres que se sienten como yo me sentía:
perdidas, culpables, dispersas, agotadas y escondidas dentro de una maternidad que nunca les permitió mostrarse vulnerables.
Les muestro que hay otra forma:
una forma donde la comida deja de ser batalla,
donde el cuerpo deja de ser castigo,
donde el cerebro deja de ser enemigo,
donde la maternidad deja de ser un examen,
donde la vida deja de sentirse pesada.
Mi misión no es enseñar qué comer.
Mi misión es enseñar por qué tu cerebro necesita ser nutrido de otra manera.
Por qué mereces descanso.
Por qué mereces calma.
Por qué no estás fallando, sino intentando sobrevivir con un manual incompleto.
Mi trabajo es ser puente:
entre tu mente y tu cuerpo,
entre tu caos y tu claridad,
entre tu historia y tu versión más amable,
entre tu maternidad y tu humanidad.
Un abrazo,
Dani
(contada desde su experiencia)
Cuando Cami llegó al proceso, venía cansada de intentar “hacerlo bien” una y otra vez, sin lograr sostener nada. Dormía mal, comía a desorden, y sentía que su energía no le alcanzaba para el día. Vivía en un ciclo de culpa, autoexigencia y agotamiento constante. Quería sentirse mejor, pero ya no sabía por dónde empezar.
En las primeras semanas comenzó a reconectar con algo que tenía completamente perdido: el compromiso consigo misma. No desde la exigencia, sino desde el entendimiento de que “si quiero que todo funcione bien en mi vida, tengo que estar bien yo primero”. Esa frase marcó un antes y un después.
Empezó creando una rutina de sueño mínima, de solo tres pasos, sin perfecciones. A las 21:00 apagaba el día, preparaba lo básico para la mañana siguiente, hacía una descarga mental cuando podía, y a las 23:30 tomaba una ducha tibia para bajar revoluciones. Lo intentó muchas veces antes sin éxito, hasta que le dimos estructura… y finalmente le resultó.
Por primera vez en años, se despertaba sin estar cansada.
También empezó a tomar sol en las mañanas, tomar agua afuera de la casa, y darle señales claras a su cuerpo de que ya estaba despierto. Cosas pequeñas que le hicieron sentir: “lo logré… me cumplí”.
En la alimentación pasó algo hermoso. En vez de buscar la perfección, empezó a construir comidas base que le bajaban la carga ejecutiva: arroz integral, panqueques de espinaca, pollo, verduras simples. Y empezó a jugar con eso. Un día arroz con pollo, otro arroz con huevo, otro verduras salteadas. Nada sofisticado, pero sí sostenible.
Descubrió que comer práctico no es comer mal. Es autocuidado para una mente TDAH.
Apareció una flexibilidad que nunca había podido sostener:
Se comió un pan, después otro, y decidió no castigarse por eso. Se compró un jugo cuando lo necesitaba. Aceptó que hay días en que su cuerpo pide azúcar, y no pasa nada. Aprendió a diferenciar hambre real de restricción acumulada, y ese simple gesto la liberó de una culpa que la había acompañado por años.
Incluso dejó de esconder su comida en el trabajo. Se dio permiso para comer frente a personas que opinan de todo. Entendió que ya no quiere vivir desde la crítica ni desde los comentarios ajenos: “estoy cansada de la gente… yo me preocupo de mí, y si quiero comerme tres panes, me los como”.
Y lo más importante:
Empezó a sentirse orgullosa de sí misma.
Notó que rindió más en el gym, que tenía más energía, que ya no necesitaba restringirse para sentir control. Sin dieta, sin contar calorías, sin rigidez… bajó de 65 a 61 kg sin proponérselo. Pero más allá del número, lo que más celebró fue otra cosa:
“Hoy me siento más libre… porque me estoy cumpliendo.”
Empezó a registrar emociones, no todos los días, pero sí lo suficiente para bajar la mente en las noches. Empezó a entender su energía, a ver que tiene un peak entre 9 a 12, y que llegar mejor a la tarde depende de cómo se cuida antes. Aprendió a organizar sus comidas desde su realidad, no desde la exigencia.
Hoy, después de semanas de trabajo interno, organización amable y nutrición proactiva, Cami dice algo que lo resume todo:
“Si mi mente está bien, todo está bien. Hoy agradezco lo fuerte que es mi cuerpo… y por fin lo estoy cuidando de verdad.”
Cami llegó desconectada de sí misma.
Hoy está construyendo una versión que se cuida, se escucha, se sostiene y se trata con respeto.
Y lo más valioso:
Está aprendiendo a ser paciente con su proceso, sin castigarse por no ser perfecta.
❌ Buscas una dieta, un plan rígido o resultados rápidos.
❌ Quieres bajar de peso como objetivo principal.
❌ Necesitas que te diga exactamente qué comer en cada comida.
❌ No estás dispuesta a explorar tus señales internas, tu energía o tu historia emocional.
❌ Esperas cambios sin involucrarte en el proceso.
❌ Quieres “disciplina” más que claridad.
❌ No te resuena un acompañamiento cálido, profundo y neuroconsciente.
✅ Sientes que tu alimentación está marcada por impulsos, culpa, olvido o urgencia.
✅ Identificas que tu TDAH afecta tu forma de comer y quieres entenderlo mejor.
✅ Necesitas una guía amable para volver a escuchar tus señales internas.
✅ Quieres aprender a comer con claridad, no desde el agotamiento o la ansiedad.
✅ Deseas construir una alimentación sostenible que encaje con tu vida real.
✅ Estás lista para un proceso íntimo, respetuoso y sin juicios.
✅ Quieres recuperar calma, presencia y confianza en tu manera de comer.
✅ Estás cansada de sentir que “algo en ti no funciona” y quieres comprender tu propio ritmo.
⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
"Hola, Dani. ¡Bonito día!
Paso por aqui a comentarte como ha sido mi experiencia con este programa. La verdad es que ha sido bastante movilizado, ya que nunca me habia detenido a conectar conmigo misma y con mis emociones antes de comer. Identificar estas emociones no ha sido del todo fácil, pero ha abierto en mi un espacio muy consciente.
Quiero agradecer tu guía y la información, que por cierto ha sido siempre muy clara y amorosa. Me encanta por que aqui no hay exigencias; no me pierdo en las imposiciones externas, sino que me centro en cada sensación presente en mi cada vez que me alimento.
También quiero contarte lo que me emociona este espacio para seguir con este programa tan amoroso, por que me abre un mundo de posibilidades y me hace sentir que puedo lograr. Tengo toda las ganas de que, a partir de esto, surja la mejor versión de mi.
Gracias, Dani. Seguimos adelante.
Este fue el relato de Sofi después de las 2 primeras sesiones.

🎯 Asesoría 1:1 completamente personalizada, adaptada a tus necesidades y rutinas. $327 USD
🎯 Plantillas y PDFs semanales adaptados a tus dificultades especificas (no son plantillas genéricas) $172 USD
🎯 Soporte constante de lunes a viernes, para que me preguntes tus dudas o simplemente escribirme que lograste un mini-hábito. Soy tu coach- amiga $27 USD
🎁 Bono #1 – Mini Guía de Autorregulación y Hambre con TDAH $17 USD
🎁 Bono #2 – 44 Recetas que no sobrecargan tu mente (ni tu cocina) $17 USD
🎁 Bono #3 – Nutrición y Movimiento: cómo equilibrar tu energía mental y física $27 USD
🎁 Bono #4 – Guía "tu energía no es lineal" $27 USD
PERO OBTIENES TODO ESTO POR 227 USD
Opciones de pago en el siguiente paso
Únete hoy al precio que estás viendo aquí. El precio aumentará cada pocos meses y este es el precio más bajo que encontrarás.
Entonces si quieres...
No pasa nada. Muchas mujeres llegan a la sesión con sospechas o simplemente con la sensación de que su mente funciona distinto. No necesitas un diagnóstico para empezar a entenderte y crear estrategias que te ayuden a sentirte mejor en tu día a día.
No.
Tu cuerpo no es una meta.
Tu claridad sí.
No. Este programa no se trata de contar calorías ni de darte una dieta. Es un espacio para comprender lo que hay detrás de tu relación con la comida, tus patrones de energía, y lo que está interfiriendo con tu bienestar. A medida que vamos avanzando te entrego estrategias nutricionales sostenible, que se adaptan a tu estilo de vida.
El objetivo principal de este programa es que aprendas a construir hábitos saludables con la comida y eso no se consigue pesando los alimentos y contando calorías
No. Necesitas entender tus señales internas.
Eso lo hacemos juntas.
La mayoría siente alivio en la sesión 1.
Los cambios considerables y sostenibles aparecen entre las semanas 3 y 6. Pero cada persona es distinta, todo proceso es diferente y tiene el tiempo correcto.
Las sesiones tiene una duración de 60-90 minutos (pero muchos veces nos hemos extendido más, cuando descubrimos hechos importantes), es completamente online, por lo que puedes tomarla desde cualquier lugar cómodo y tranquilo. Solo necesitas conexión a internet, un espacio sin interrupciones y tus ganas de entenderte más profundamente.
Vas a recibir un resumen con tus puntos clave, una mirada clara sobre lo que te está bloqueando y un mapa con tus próximos pasos.
Y si sientes que quieres seguir con mi acompañamiento, podemos seguir con las sesiones que estimes convenientes, todo depende de ti y tu proceso. No es una carrera, es tu vida
Justamente por eso este programa existe.
Si los métodos tradicionales no te resultaron, no es porque no puedas hacerlo, sino porque tu mente necesita otra forma de abordarlo.
En estas sesiones vas a descubrir por qué lo que te dijeron que “debería” funcionar no se adapta a ti, y cómo crear un sistema propio que sí puedas sostener.
Por supuesto. Puedes escribirme directamente a hola@madresdispersas.com o hablarme por Wsp/DM y te responderé con total honestidad. Prefiero que llegues a la sesión sabiendo exactamente qué esperar, y sintiendo que este paso tiene sentido para ti.

CORREO
Estoy aquí para ayudarte
hola@madresdispersas.com

Siempre tendrás una respuesta
@madresdispersas

TELÉFONO
Tienes alguna duda
+56 9 4023 0421